martes, mayo 31, 2011

Mi linda escuela

Mi linda escuela tiene por  profesores, personas de la más alta calidad académica, a veces...

Y lo digo por lo siguiente:
El día de hoy he llegado a la facultad y me he topado con panfleto-intento-de-diseño-propagandístico el cubículo de tres de mis profesores. 


Helo aquí (es solo una reproducción pero juro que pronto subiré la foto).



¿Por qué profesores.... por qué?


Verán. La corriente analítica, o la filosofía analítica, es una "escuela" filosófica que inició en..... ¡ah! ¡se crean! Mejor vayan a ver el artículo de wikipedia para que sepan que onda con la filosofía analítica: [Pícale aquí]. Lo único que es necesario saber es que de alguna manera, la filosofía analítica vino a poner en claro muchos problemas de la filosofía que ocurrían por el uso "incorrecto" del lenguaje. Y ustedes preguntarán tórtolos defensores de la filosofía tradicional; ¿Cuál es ese uso al que tú le llamas correcto? y yo diré que hay distintos usos, y que el error consiste en transportar esos usos y hacer pasar unos por otros. Y ustedes dirán blah blah blah y yo diré blah blah blah y al menos estaremos "dialogando" osea que ya chingamos, porque eso es lo que se supone que es loable hacer, dialogar, ¿no?.
Pues aparentemente no. Mis profesores en algo que sinceramente espero haya sido una broma de mal calibre (recordemos que a los estudiantes de filosofía no se nos da eso de la comedia, sí profesores, también a ustedes los llamé estudiantes.) han dejado ver, además de sus malos chistes, un pequeño atisbo de intolerancia y de cierre sobre sí mismos. Y no porque usualmente hayan recibido "propaganda analítica" porque no existe cosa tal, y si existiera, también existiría la "propaganda heideggeriana" y así los dos se amuelan. Sino, porque estoy seguro de que hay alumnos que (como los que sienten admiración por Heidegger) sienten admiración por la escuela analítica, y que con este dichoso cartel perderán muchas de las esperanzas de tener algo provechoso de los profesores, o igual no y no, y nadie lo toma en cuenta, y todos se ríen y yo seré el único con cara de pendej* en la escuela  O:

De cualquier manera, es algo que quería comentar.... y ya. No me agrada, me da la impresión de que es intolerante, y de que son en buena manera, como los fanáticos católicos pretenden que la "religión" que ellos cargan es la buena. 

[Update]
Me acabo de enterar que eso no lo puso un profesor, sino un alumno, entonces si es una broma, y parece más aceptable.

Aquí lo que me ayuda a sobrellevar esta tragedia:


Epic faces all the time.

martes, mayo 03, 2011

Insomnio

Un insomnio no es insomnio cuando tienes sueño, ¿cierto?

Pues estoy aquí, escribiendo algunos añitos después de la creación de este blog sin propósito definido.
Hoy en unas condiciones que no puedo garantizar sean las mejores, he decidido otorgarle el puesto de emisor de mis barbaries. Toda idea por muy ingenua será plasmada aquí y lo académico allá, un perfecto tributo a aquél que dijo; nunca mezcles los negocios con el placer (¿fue Mel Gibson en Arma Mortal II?).

También he decidido que mi café apesta, que mi gata está comenzando a engordar y que las cortinas de la sala son horribles, todo a partir de mi insomnio (que no es insomnio) no-insomnio.

De cualquier manera no tendré la menor consideración en decir que debido a mi incesante dolor de cabeza, experimento una sensación de; querer-irme-como-jodido-demonio-a-la-cama-pero-ya. En todo el año y medio que llevo viviendo con mi mujer, sólo 1 noche no nos hemos ido a dormir juntos. Esta es la segunda y debo decirles que no es del todo agradable estar sentado en la sala, con una gata que comienza a engordar, con un café que sabe mal, y con unas cortinas horrendas. -¿Por qué no te vas Miguel? ¡para tu sufrimiento y vete a la recámara!- Dirán ustedes emisores de la obviedad, pero les diré que tengo un examen que no he contestado, y que está bien pinchi-mamón, es como de maestría o algo así. El profesor está muy lejos de cumplir las expectativas de todo alumno promedio; preguntas de opción múltiple, y no tomar en cuenta las faltas/asistencias. O:

Seguiré haciendo el examen, intentando no morir en el intento. Plop!

Acá algo que me ayuda a sobrellevar la madrugada;




Shakira, Shakira, ¿por qué Shakira?

miércoles, enero 06, 2010

No lo sé

No lo sé, no lo entiendo, o lo entiendo pero no lo creo.
Jesús me preguntó acerca de las adicciones, es decir, ¿cuáles son los motivos por las que una persona se hace adicta a alguna sustancia o actividad?.
Una respuesta simple no es lo mío... y es que en realidad no creo que exista una respuesta simple, pues, podría cualquier persona decir: son los componentes de sustancias como la nicotina o alcohol lo que producen adicción... pero, ¿qué hay de los videojuegos, por ejemplo?. Yo me considero una persona una tanto adicta a ellos, y al cigarro, por lo que intentaré pensar las cosas desde los dos puntos de vista.
Alguien podría decir: -pero la adicción a los videojuegos no es lo mismo que la adicción al tabaco, o al alcohol o a las drogas (sea cual sea)-. Como dije antes, no creo que una adicción sea definida por la sustancia, (alcohol, nicotina, etc) sino que una adicción conlleva una dinámica tanto fisiológica, como psicológica y social.
Explico:
¿Por qué una persona prueba una sustancia considerada como adictiva?
En primer lugar, cualquiera de nosotros lo puede hacer por deseos de experimentar, saber "que se siente"... En el caso de los videojuegos, no existe experiencia previa en un niño que no ha jugado con las consolas para poder decir: "es placentero jugar", con el tabaco, cualquiera coincidirá conmigo en que la primera vez que hemos fumado un cigarro, no fue para nada placentero, y en el caso de la marihuana, lo único que se puede decir es que es una sensación "extraña" incalificable como placentera en una totalidad. Es decir, el primer ingreso a uno de estos círculos es a través de un prejuicio o de un juicio falso o completamente inexistente.
En un segundo momento, puede ocurrir una de las siguientes situaciones: o puede ser placentera, o puede ser no-placentera. En el caso de no se placentera, como lo es con el cigarro ¿qué nos lleva a seguir fumando? Confieso que se me ocurren varias respuestas, como, la presión social (sí, de verdad existe) es decir, el condicionamiento por parte de un círculo definido de individuos, para permitir el ingreso en dicho círculo. Suena muy estúpido, y muchos dirían "es un idiota el que se someta a la dinámica de unos cuantos", pero tampoco muchos de nosotros tenemos idea de como es que funcionan las dinámicas sociales ocultas detrás de aquellas que vemos. No se trata de una presión directa, sino de una especie de autocondicionamiento por parte del individuo, es decir, en un individuo con tendencias a la poca sociabilización o con incapacidades para sociabilizar sin condicionamiento alguno, la aceptación de un grupo específico de personas resulta algo placentero, en especial si el individuo busca (inconscientemente claro) su integración, o simplemente un "otro" en donde reflejarse, es decir, un otro en donde pueda reconocerse a sí mismo. La necesidad de reflejarnos en ese "otro" nos lleva inconscientemente a adaptarnos a ese otro, adoptar su comportamiento y más que buscar vernos a nosotros mismos, buscamos vernos como ellos para así, vernos. Fumar, a pesar de no agradarnos, o tomar a pesar de que la cerveza tenga un sabor amargo, a veces puede ser provocado por el deseo de ingreso o de aceptación.
Superado este momento, las sustancias que fomentan la adicción, comenzarán a actuar fisiológicamente en nuestra persona, provocando un placer biológico, es decir, un placer inducido... La tranquilidad que a alguno de nosotros nos provoca el tabaco, o la sensación deshinibidora del alcohol, o la felicidad de la cannabis proveen un aspecto que tomamos en consideración. Es en este momento en donde aquello a lo que vamos a hacernos adictos, ya nos retribuye algo. Donde nos otorga un placer, algo que contribuye a nuestro bienestar. En el caso de los videojuegos, procede de la misma manera. Un individuo con tendencias al retraimiento y con un contexto social desfavorable, encontrará en los videojuegos una especie de "realidad alterna" en donde el control, lo tiene él y nadie más que él. En niños pequeños, la impotencia de no poder cambiar su situación en la realidad, puede volcarse de una manera exagerada en las consolas y los juegos pues se invierten los papeles completamente, y su supervivencia su muerte y si destino depende en su totalidad de su habilidad. La realidad alterna creada dentro de los juegos de video otorga ese "algo" que provee el alcohol o el tabaco o la cannabis que nos dan placer.
No considero, que sea únicamente la estimulación y la producción de ciertas sustancias en el cuerpo lo que provoca las adicciones, (como creen algunos científicos) sino que es también un placer social, y un placer psicológico. La estimulación del cuerpo a partir de sustancias no es nocividad suficiente para provocar una adicción, sino que es necesario que se cree una dimensión social y psíquica en la ecuación, para caer en una adicción. Sin una persona tiene deficiencia en autoestima, es más probable que caiga en una adicción, y, si tiene condicionamientos sociales fuertes, es motivo también de probable adicción.
Explico:
Una deficiencia en la capacidad de reconocer las habilidades propias, puede provocar una infravaloración del individuo, un problema psicológico como un desprecio por sí mismo, llevaría a una persona a creer que una sustancia como el tabaco o el alcohol logra suplir (al menos en el momento en el que hace efecto dicha sustancia) dicha deficiencia. En pocas palabras, una adicción es síntoma de una falta de voluntad, de infravaloración y de un escaso reconocimiento de sí mismo. Esto en un plano psicológico.
En un plano social, podemos decir, que una adicción es síntoma de una pertenencia a un grupo social en el que puede ser una exigencia par mantener la hermandad consumir la sustancia o comportarse de dicha manera, una incapacidad para sociabilizar o para reconocer las estructuras y dinamismos operantes en la sociedad y una funcionalidad deficiente como individuo social.
En un plano fisiológico, una adicción es síntoma de una dependencia hacia una determinada sustancia, una adecuación del organismo hacia dicha sustancia.
La deficiencia de un adicto se presenta por estos tres frentes, el social el psíquico, y el fisiológico, es decir que si deseamos acabar con una adicción, sería bueno considerar todos los factores que confluyen en el individuo adicto. Desde el condicionamiento social, pasando por la dependencia fisiológica y analizando la psique de el mismo.
Respuesta rápidas serían, eliminar la influencia social que provee o estimula el consumo de la sustancia adictiva (sean juegos de video, alcohol, tabaco etc), trabajar en la psique del individuo localizando la estructura que provoca la deficiencia o la infravaloración, y en un tercer momento trabajar en la eliminación de la dependencia fisiológica.
Conclusiones simples, pero que no tienen mucho sentido sin no consideramos todas las dimensiones de una adicción.

martes, octubre 13, 2009

Carmenilú y los chícharos podridos.-


En una apartada esquina, bajo la sombra, se encuentra Carmenilú, posando todos y cada
uno de sus esfuerzos en recordar aquello que ha olvidado; su vida entera.
El sol recorre el cielo. Primero alarga, luego acorta y finalmente vuelve a alargar las
sombras que protegen a Carmenilú de su desgracia, que sería; darse cuenta de que no sabe
nada, de que no es nada, de que no vale nada.
Inmóvil permanece, inmóvil morirá antes que levantarse sin recordar. Su estar ahí se ha
convertido en una constante lucha con la vida misma que le es ajena, pues los dos se
desconocen, se oponen resistencia, se repelen.
Recoge con la mirada lo que está a su alrededor, esperando que algo, unos chícharos
podridos por ejemplo, le otorgue una apertura a aquello que necesita; saberse a sí mismo.
Sin una palabra qué decir, Carmenilú ha dicho el universo, la mentira y la verdad, el
insospechable escándalo del silencio, y la vida misma que se agota a cada instante.
Mientras tanto, el sol recorre el cielo, alargando, acortando y volviendo a alargar las
sombras que protegían a Carmenilú.

sábado, agosto 22, 2009

Las palabras y las cosas (Cuento para niños)

Primera parte.-


Una vez había, en un país mucho más cercano de lo que cualquiera de ustedes pudiera imaginar, una pequeña palabra, menuda y linda, de ojos penetrantes, más parecida a un raro y enigmático animal que a una princesa. Su belleza y bondad eran incomparables. Todos sus amigos la admiraban y la consentían como a nadie, pues era la única de su clase que habitaba en el pequeño bosquecillo. Ella, era la única “palabra” entre tantas “cosas”.


Nuestra amiga a pesar de ser linda e inteligente, tenía un grave problema; era muy desordenada. Todos los días se levantaba con sus letras revueltas y en un lugar distinto al del día anterior. Sin importar que las letras que la componían fuesen sólo cuatro; “a”, “g”, “o”, “t”, siempre se las arreglaba para desordenarlas mientras dormía.


Cada mañana, las “cosas” que vivían cerca, se preguntaban con qué nombre habría despertado la palabrita, tratando de adivinar entre todos si el nombre comenzaría con una vocal o con una consonante. -Yo creo que hoy despertó llamándose “Tago”- dijo una “cosa” de madera con cuatro patas y respaldo. -No- respondió un objeto transparente y plano que acercaba las cosas -yo creo que hoy se llama “Ogat”-. -Los dos están equivocados, miren- dijo una cosa plateada con filo mientras señalaba con su dedo hacia la puerta de la que iba saliendo su amiga -Hoy se ha puesto “Toag”-.


La palabrita, al salir al encuentro de todos los que la estaban esperando, los saludaba de manera muy atenta diciendo: -Hola señora que sirve para sentarse-, -¿cómo le va señor plano y transparente?-, -muy buenos días joven que corta-. Ella no sabía como llamarlos pues el problema de todo el bosque era que las “cosas” no tenían nombre, y para que una cosa tenga nombre se necesita de una palabra firme que no cambie. La única palabra que las cosas conocían en todo el mundo, era su amiga, esa palabrita desordenada que cambiaba de nombre constantemente.


Nuestra amiga, que el día de hoy había decidido llamarse “Toag” al contemplar la tristeza que iba creciendo entre todas las cosas del bosquecillo por no tener nombre, se preguntó si ella serviría de nombre para alguno de sus amigos. Así que tomó ánimos y se acerco a la señora de cuatro patas y respaldo que sirve para sentarse. -Hola señora- dijo “Toag”, -Hola palabrita- replicó tristemente la señora. -¿Por qué está triste?, ¿acaso le falta algo?- Le preguntó nuestra amiga. -Así es Toag, me falta un nombre. Todos saben para que sirvo y de qué estoy hecha, pero nadie sabe cómo me llamo. Me hace falta una palabra que me dé un nombre. Eso me pone triste-. La palabrita, conmovida por lo que había dicho la señora, trato de animarla, -Si quiere, yo puedo ser su nombre. Mire- y la palabrita dio una vuelta modelando -Hoy por ejemplo, soy Toag, ¿no le gusta?- La señora se le quedó mirando y sonrió un poco por la buena voluntad de la pequeña y contestó -Muchas gracias palabrita, pero “Toag” no me gusta para nombre, quiero un nombre más bonito, un nombre que diga lo que yo soy y “Toag” no dice nada de mí-. Nuestra amiga, intentó complacer a la señora, y se movió de un lado para el otro sacudiéndose toda y haciendo que sus letras se desacomodaran y acomodaran de nuevo, -Mire señora, ahora soy “Ogat”, ¿qué tal?, ¿no le agrada ese nombre?- La señora se acercó a la palabrita y la abrazó con los ojos llenos de lágrimas y le dijo, -Gracias palabrita, eres muy linda por querer darme un nombre, pero aunque te desordenes y ordenes de todas las maneras posibles, creo que tú no eres la palabra que me corresponde. Yo creo que tú eres la palabra de otra cosa-. Al decirle eso, la pequeña se lamentó por no poder ayudar a la señora y volvió a ponerse el nombre con el que había despertado.


La señora y Toag se despidieron después de un rato.


La mañana se fue rápidamente.


Al cabo de unas horas, Toag comenzó a pensar en aquello que le había dicho la señora que sirve para sentarse. -Tú no eres la palabra que me corresponde [...] tu eres la palabra de otra cosa-. -Entonces, ¿a que cosa le correspondo?- se preguntaba Toag una y otra vez. Esa idea le daba vueltas en la cabeza -¿A qué cosa le correspondo?, ¿de qué cosa soy nombre?-.


La palabrita, intentó ser el nombre de cada una de las cosas que vivían en el bosquecillo. Pero todos los intentos terminaban igual que con la señora que sirve para sentarse. El joven que cortaba, le dijo que no sentía que ella dijera lo que era él, que ella no era una bonita palabra para él a pesar de ser hermosa. El señor plano y transparente para ver más cerca, le agradeció gustoso haber tratado de ser su nombre, pero también le mencionó que cuando la veía, no sentía ninguna conexión con ella, es decir, que con Toag, Ogat, y los demás nombres que intentaba la palabrita, no se sentía a gusto. Todos decían lo mismo, la palabrita no les correspondía, no sentían ninguna conexión con ella, y no decía nada de lo que las cosas eran. Toag se sintió muy desilusionada.


En el fondo, ella sabía que podía ser el nombre de alguna cosa. Ella sabía que podía, ¡no!, ella sabía que debía nombrar algo. Toag tenía la seguridad de que si existía, era porque afuera en algún lugar había una cosa sin nombre que la necesitaba. La pequeña palabrita se llenó de ilusión al darse cuenta de esto, y corrió a hacer sus maletas.


Toag saldría a buscar a la cosa que le correspondía, aquella cosa que nombraría, y de la que la palabrita diría lo que es.


El viaje sería largo, y cansado, pero nuestra amiga no tenía miedo, pues iba con la esperanza de encontrar a su otra parte, a la cosa para la que estaba hecha. Eso la llenaba de una alegría que contagió a sus amigos, las cosas del bosque, quienes salieron a despedirla con los mejores deseos. Ellos también tenían la ilusión de que en el viaje, Toag encontrara alguna palabra que correspondiera a alguna de las cosas que allí habitaban. La palabrita salió de su hogar con una mochila al hombro, mucho gritos de buena voluntad, y con los ojos cubiertos de esperanza y alegría. Al llegar al camino que la conduciría fuera del bosque, muy seria se dijo a sí misma, -bueno, no hay vuelta atrás- y comenzó a caminar hacia el este.






Segunda parte.-


La noche llegó justo antes de que Toag saliera del bosque, y decidió acampar entre los árboles para tener un poco de protección. Así que armó una fogata y se sentó a esperar a que le diera sueño. En el momento en que estaba a punto de comenzar a soñar, un ruido la despertó asustándola mucho. Toag no conocía más cosas que las que habitaban en el bosquecillo el cual había dejado horas atrás. Todo lo que había fuera del lugar donde vivía le era desconocido, y aquello que se movía entre los árboles, le daba miedo, mucho miedo. La palabrita se escondió detrás de una piedra que estaba a un lado de la fogata, pero era demasiado tarde, eso que hacía ruido, iba saliendo hacia la fogata poco a poco.


Entre las sombras, Toag pudo distinguir dos ojos enormes y muy brillantes que se movían hacia izquierda y derecha como si fueran un faro. Giraban mucho esos dos círculos y a veces parecían dar una vuelta completa. También pudo distinguir una silueta rechoncha emplumada, y un par de alas que se abrían de vez en cuando. Aquello, voló desde una rama hasta un tronco que estaba cerca de la fogata, y dijo sin más, -Hola pequeñita, ¿que haces por aquí a éstas horas de la noche?-. Toag, con un poco de miedo y sin salir de su escondite respondió tartamudeando, -¿Qué... qué eres?-. El individuo extraño con alas y de ojos grandes le dijo -No temas, no voy a hacerte daño, me llamo “Búho”, soy una ave que sale a cazar de noche insectos o ratones, pero no te preocupes, no como palabras. Dime, ¿Quien eres tú y que haces en este lugar tan noche?- Toag un poco más tranquila, asomó la cabeza y le dijo -Soy una palabra, amh, a veces soy Ogat, otras veces soy Tago, hoy por ejemplo soy Toag, vengo de un lugar en donde las cosas no tienen nombre y donde soy la única palabra- -Oh, ya veo, pero, ¿por qué cambias tanto? De Ogat a Tago de Tago a Toag, etcétera- preguntó el Búho. -Lo que pasa es que, soy muy desordenada y no puedo mantener un solo nombre, además, ninguna de las cosas que conozco quieren que sea su nombre, dicen que no les correspondo- A Toag se le salió una lagrima, y continuó diciendo -Por eso he salido del bosquecillo, a buscar la cosa que me corresponde.- Agachó un poco la cabeza tratando de esconder su pena -Pero, tú tienes nombre, dime ¿Cómo es que sabes tu nombre?- El Búho contestó amablemente -Hace tiempo, yo tampoco sabía cómo me llamaba, hasta que un día volando por ahí, me encontré una palabra como tú, estaba sola y también era desordenada. Cuando la conocí era Úhob, pero en el momento en el que nos encontramos, algo mágico pasó y se ordenó para ser “Búho”, un nombre que me gustó muchísimo, no sé por qué, solo sé que sentí una conexión especial. Desde entonces ella es mi nombre y yo soy la cosa que nombra-


Toag se llenó de un gusto enorme, pues ahora sabía que podía lograrlo, y que encontrar a la cosa que le correspondía era posible. Ya no sentía tristeza ni miedo, así que salió de donde estaba escondida y se puso a platicar con el Búho un buen rato, casi hasta el amanecer.


Antes de despedirse, Toag le preguntó al señor Búho si podía darle un consejo para encontrar a la palabra que le correspondía. Búho habló muy serio -Pon mucha atención pequeña. Yo vengo del norte, pero vuelo por todo el país. Hasta donde me dijiste, tu vienes del oeste ¿cierto?- Toag asintió muy atenta -Bien, si no me equivoco, en el oeste están las cosas que son utensilios, es decir, que son de uso común, como la señora que sirve para sentarse, el joven que corta, y el señor que hace que lo lejano se vea cerca- La palabrita sonrió al recordar a sus amigos -En el este, que es hacia donde te diriges, están las cosas que son alimentos, allá hay una chica llamada Zanahoria, la reconocerás por su color naranja, y un señor llamado Jitomate, él es rojo y redondo, puedes ir con ellos si necesitas ayuda, diles que yo te envié.- Toag ponía mucha atención tratando de memorizar todo lo que Búho le decía. -En el sur, se encuentran las cosas que son números, allí, los más importantes son el señor Uno y el señor Cero, sabrás inmediatamente quienes son, pues uno es flaco como una vara y el otro gordo y redondo. Ellos pueden auxiliarte cuando vayas a su tierra, sólo diles que vas de mi parte.- Toag escuchaba los nombres tan lindos de las cosas deseando poder llegar a ser una palabra igual de linda como “Cero”, o “Zanahoria” -Por último, y presta mucha atención, está el norte, la tierra de las cosas que son animales, de allí vengo yo. Si recorres todas las otras tierras y no encuentras la cosa que te corresponde, ve a al norte, ahí estaré yo esperándote para ayudarte en tu búsqueda, aunque debo advertirte que algunas cosas-animales son agresivas, no como las cosas-alimentos que son amables, o las cosas-números quienes son muy inteligentes. Pero no te preocupes tanto, la mayoría de las cosas-animales somos muy nobles y lo único que queremos es vivir en paz.- Toag asintió haciéndole saber al Búho que había entendido bien todo lo que se le había enseñado. -Por último, no pierdas la esperanza pequeña palabra, estoy seguro que encontrarás aquella cosa que te corresponde.- El Búho tomo una pausa para ver a Toag a los ojos y continuó, -Ahora, ve hacia el este pues ya amaneció completamente. Ese es el camino- dijo al momento en que levantaba el vuelo señalando un valle- La palabrita solo alcanzó a decir -¡Gracias Búho!-


Eran ya las nueve de la mañana y Toag seguía sin cambiarse el nombre, había comenzado a ser un poco más ordenada, aunque “Toag” no le agradaba del todo. Eso no importaba mucho, ahora su principal objetivo era llegar al este, al valle donde están las cosas que son alimentos. No había tiempo que perder.










Tercera parte.-
Toag llega a la tierra del este donde se encuentra con Zanahoria y Jitomate quienes ya le esperaban pues Búho había avisado de su empresa. Zanahoria y Jitomate le presentan a Toag todas las cosas que no tienen nombre y una vez comparando con todos, se da cuenta que tampoco le corresponde una cosa-alimento Toag se desanima, pero aprende cual es la finalidad de los alimentos, y uno de ellos le cuenta cómo es que un señor decidió regalarle una palabra llamada “Aguacate” la palabra que ahora es su nombre. Toag se despide de todos y parte hacia el sur.


Cuarta parte.-
Toag llega al sur, y no encuentra por ninguna parte a Cero y a Uno, de hecho le es difícil encontrar alguna cosa-número (pues sólo hay 10 en el mundo), después de buscar por la ciudad encuentra una cosa-numero con tres patas de lado, él lo dirige hacia Uno y Cero que trabajan combinándose en conjunto con sus palabras para formar cosas-número, ellos le piden disculpas a Toag por su distracción y le invitan a adivinar qué números forman cuando se combinan. De repente entra una palabra muy asustada llamada “Sert” preguntando por una cosa-número con tres patitas diciendo que en un sueño había visto a esa cosa-número y venía a darle un nombre. Toag presencia por primera vez como se une una palabra y una cosa. Toag parte hacia el norte después de saber que “Tres” era la última cosa-número que carecía de nombre.


Quinta parte.-
Antes de llegar a las montañas del norte, Toag se topa con un grupo de palabras que viajan en conjunto, quienes también buscan aquellas cosas que les corresponden para nombrar, ellas dicen ser palabras de utensilios, una es “Llasi” otro “Cichullo” y otro “Telen” quienes dirigen un grupo de muchas palabras que van con ellas. Toag conoce su historia y le hacen saber por qué ningún utensilio tiene palabra que le corresponda. Al parecer un ladrón robó las palabras correspondientes de los utensilios para dárselas a otras cosas, cosas-armas que él poseía, sin embargo, una palabra mágica, brillante y misteriosa las rescató de su prisión para liberarlas para que fuesen a encontrarse con sus cosas correspondientes. Esa palabra era “Bien”. Le cuentan que “Bien” es una palabra a la que la cosa que le corresponde no es un utensilio o un número ni un alimento o un animal, sino algo mas complicado, algo que está en todas partes, algo que no se puede ver pero que es hermoso. Toag las invita a acompañarla a las montañas del norte a buscar en el último lugar posible a su cosa correspondiente prometiéndoles que después las guiará al este, al bosquecillo donde están las cosas-utensilios. Las palabras aceptan.


Sexta y última parte.-
Toag llega a las montañas en compañía de las palabras-utensilios, y el Búho la está esperando. Se encuentran y deciden ir en busca del animal que le corresponde a Toag, cuando estaban a punto de darse por vencido encuentran a una “Vibora” “Cuervo” “Águila” etc. quien intenta atacar a Toag, pero antes de que le asesten un golpe, una cosa-animal negra y brillante sale al encuentro y derriba a (.......) ellos se enfrascan en una pelea donde la cosa-animal sale ganador pero con algunas heridas. En el momento en que se ven, Toag siente la conexión especial de la que le habían hablado e instintivamente comienza a ordenarse de otra forma hasta formarse como “Gato”, y la cosa-animal dice que esa palabra es exactamente la que dice lo que él es. La palabra que le corresponde y la que le da nombre. Toag se siente feliz y esperan a que Gato se recupere para regresar al bosquecillo con las palabras-utensilios.
Toag regresa al bosque con Gato y con las palabras utensilios y Llasi se convierte en Silla para nombrar a la señora que sirve para sentarse, Cichullo se convierte en Cuchillo para nombrar al joven que corta y Telen se convierte en Lente para darle nombre al señor que sirve para ver de lejos.
Toag se da cuenta por último, junto con Gato que las palabras sin cosas que nombrar carecen de orden, son desordenadas y se sienten inútiles, pero en el momento en el que encuentran su cosa correspondiente, adquieren orden, significado y sentido.

viernes, agosto 21, 2009

Colegio de Filosofía
BUAP

Misión.-

-Crear un vínculo estrecho entre estudiantes basado en la interacción continua del alumnado del colegio con el fin de lograr una organización colectiva benéfica y funcional para los asuntos que competen a la comunidad estudiantil de filosofía como:

a) la difusión de la filosofía en la mayor cantidad de áreas, esferas y dimensiones sociales posibles.

b) la justificación del valor de la filosofía.

c) la comunicación y el diálogo entre el alumnado y los distintos niveles académicos.

d) la convivencia y organización ejemplar del alumnado del colegio de filosofía como preservador y promotor de las humanidades.

En resumen, hacer crecer a la filosofía como una disciplina ejercida de manera paradigmática por el cuerpo de alumnos del colegio.

Visión.-

El programa tiene como punto de partida, una visión abierta y no dogmática. No se pretende crear la interacción mencionada por medio de una imposición de ideologías o de gustos personales. El cuerpo del programa es una dinámica desarraigada de una postura específica o de una corriente en especial. De la misma manera, los ponentes o conductores de las reuniones son personas con un carácter y una visión periférica de la situación social y académica actual.

Objetivos.-

-Provocar en los asistentes a las reuniones una actitud positiva hacia la interacción con el alumnado del colegio, a pesar de las diferencias usuales que se presentan en el mismo.

-Crear el ambiente idóneo para propiciar un acercamiento hacia las problemáticas que más aquejan a la comunidad de estudiantes de filosofía y que requieren de una interacción social unitaria.

-Crear vínculos de confianza entre las generaciones antiguas y las nuevas a favor de un posible y futuro trabajo en conjunto que genere beneficios a la comunidad estudiantil de filosofía.

-Permear hacia las nuevas generaciones el deseo por mantener y exaltar las humanidades, y a la filosofía como la columna principal de éstas, operando a través de una dinámica viva en la mayoría de las esferas sociales que sea posible.

-Otorgar herramientas sociales para el desarrollo idóneo y la permanencia dentro del colegio.

Dinámica.-

El programa se basa, en su primera etapa, en reuniones de representantes de las generaciones antiguas con alumnos de nuevo ingreso. El objetivo de estas reuniones, en un primer momento, es apoyar a los alumnos de las nuevas generaciones con las dudas que surgan (dudas que no siempre pueden ser comentadas con cuerpo académico), e indicarles de una manera sencilla las opciones, disyuntivas, problemas comunes, anhelos, decepciones etc. que tenemos como estudiantes de filosofía a lo largo de la carrera. En este caso, (por ejemplo) pueden ser utilizadas experiencias personales de los conductores para exponer de qué manera pueden ser solucionados los conflictos o cómo es que pueden llegar a tomar una decisión y bajo que criterios o parámetros se está tomando la misma.

En un segundo momento, las reuniones serán encaminadas a contagiar a los alumnos de nuevo ingreso de un espíritu humanista, un espíritu que deseamos se convierta en el espíritu característico del alumnado del colegio. Esto puede ser logrado comentando las problemáticas que aquejan actualmente a la filosofía y debatiendo sobre todas las ventajas y beneficios que puede proveernos si es que la practicamos, tomando como ejemplos nuestra propia vida o incluso a los paradigmas sobresalientes del pensamiento mexicano actual o el último intento de la reforma educativa como un intento de allanamiento a dicho espíritu.

Las temáticas a tratar estarán a cargo de los dirigentes de las reuniones, que en este caso serán dos alumnos de las generaciones anteriores. El trasfondo (mencionado anteriormente) de la temática elegida será expuesto en el transcurso de la dinámica, invitando a los alumnos de la nueva generación a participar continuamente con sus opiniones. Los conductores buscarán crear un lazo de identificación por parte de los nuevos compañeros con el fin de lograr una disposición para los temas tratados.

De ninguna manera se buscará convencer a los compañeros de tomar alguna postura específica ni de guiarlos de manera errónea.

La actitud de los conductores deberá de ser relajada y amigable, para crear una atmósfera de confianza entre los asistentes.

La participación debe ser activa y constante por parte de los conductores y de los asistentes.

El conductor invitará a los alumnos de nuevo ingreso a comunicarse constantemente con los representantes y con los alumnos de generaciones anteriores para resolver cualquier duda o para compartir cualquier idea.

El presente programa está destinado para el colegio de filosofía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y sus problemáticas principales, sin embargo, también está planeado para llevarlo a los demás colegios y facultades en un futuro adaptándolo a las necesidades únicas de dichas facultades.

viernes, julio 31, 2009

Sobre la educación.-

Acerca de la enseñanza de la lógica y filosofía en niños, principalmente preescolares, hay buenos estudios que sustentan la apertura de un 7to campo formativo anexo a los 6 ya existentes en los programas pedagógicos para nivel preescolar. Así como lo propone Giovanni lafrancesco, una lógica matemática es anexada en función de una educación integral. Es decir que las áreas formativas desarrollarán "integralmente" la educación del nióo.
Este tipo de educación ofrece una visión benéfica, pero hasta cierto punto ineficaz en ciertos sentidos.
Despertar el espiritu reflexivo en el niño oprecisa otras habilidades, habilidades que no proporciona el pensamiento crítico ni las disciplinas que se presentan en estos días.
La situación actual mexicana ofrece un caldo de cultivo experimental retador para los nuevos esquemas de pensamiento que se proponen. Con apoyo de las áreas de investigación pedagógica del colegio de filosofía de la BUAP, se han comenzado a desarrollar materiales pedagógicos para proveer al niño de un "pensamiento complejo" en la connotación que hace E. Morìn. Proveer de un pensamiento "multidimensional" al niño, es armarlo con la mayor cantidad de herramientas y habilidades posibles para un buen discernimiento, es decir, que antes de ser partícipe de una ideología (creencia falsa) o una exigencia social, el niño será capaz de discernir sin necesidad de un prejuicio preestablecido por la educación imperante.

Pronto, nuevas noticias y avances.

lunes, julio 20, 2009

Sobre la educacion

La educación y cómo abordarla.-

La educación como actividad debe de estar encaminada al bien humano. Al desarrollo y la oferta de posibilidades de superación de cada uno de los individuos.

A pesar de que en la educación encontremos una variedad constante de procesos formativos, debemos de tener en cuenta que funciones cumplen cada uno de ellos y cómo es que operan, cuál es su valor y su función y como es que influyen en el desarrollo de cada uno de los individuos que se someten a los mismos.

Para esclarecer un poco el panorama debemos atender a diferenciar entre los tres niveles existentes en la actividad que aquí estamos tratando, a saber, Educación, Pedagogía, y Filosofía de la Educación.

El primero que comenzaremos definiendo es el de pedagogía, pues consideramos que es el menos oscuro de los tres y el más fácil de asir con el intelecto. Pedagogía es pues, un conjunto de técnicas, métodos y procedimientos prácticos, que han sido derivados de proposiciones convenidas como viables y sin embargo no arbitrarias, encaminados a desarrollar funcionalmente a los individuos en un medio social. Como sabemos, Kant creía que la pedagogía es el “arte de educar”, y difícilmente se le puede contradecir, ya que dicho arte necesita de una disciplina, de una innovación y aplicación constante. Aquél que educa ejerce la pedagogía sobre el educado y a su vez se convierte en una persona educada en otra dimensión o nivel al mismo tiempo que está practicando dicha actividad. La pedagogía es un arte, un ejercicio, una práctica constante, es una dinámica.

La filosofía de la educación, será considerada como el análisis no solo lógico, del fenómeno denominado “educación”. La filosofía tiene como propósito en un primer deseo, conocer “qué es la educación”, y, en un segundo al verse atada por la propia inutilidad de la definición o definiciones existentes, recurrirá a sus esfuerzos más monumentales para poder introducirse de lleno en lo que es la educación, es decir, que la mirada externa y divina que posee la filosofía debe convertirse en un ojo mundano y cálidamente propio al hombre mismo. Si bien, tener una visión periférica y estática del constante devenir de los fenómenos no hace daño, tampoco opera para un beneficio o para las exigencias sociales (debo de decir, las más loables) que pujan constantemente hoy en día. La mirada filosófica tendrá estas características si desea colocarse como un agente de cambio al mismo tiempo que preserva su trono divino: a) Analítica, pues solo en base de un despojo de pseudoproblemas y de innecesarias consideraciones puede ser utilizado el intelecto potencialmente. b) Multidimensional: en referencia a E. Morín, una multidimensionalidad es la capacidad de tratar los problemas desde varias perspectivas, es considerar el fenómeno desde la totalidad de sus ámbitos aplicables y desde todas sus consideraciones. La multidimensionalidad permite entender el siguiente punto y hacer que nuestro pensamiento deje de ser estático. c) Dinámica, ya que solo en un movimiento constante podemos entender, describir, operar y modificar el fenómeno de una manera más viable. No solo las nuevas tecnologías nos obligan a ser dinámicos, sino la vida misma, y la imagen que tenemos de ella. El constante vaivén de valores, de conceptos y de estructuras, hace que postular un sistema estático se convierta en una tarea complicada cuando el referente está en constante movimiento. La construcción ahora deberá de ser dinámica, con estructuras que se acoplen o tomen en consideración las variaciones y las anomalías, o, como dirían los partidarios de la lógica multidimensional; que asignan un vector de verdad en lugar de sólo un valor a un hecho. Tener presente estas consideraciones nos ayudará en la tarea que pretendemos. Esto es la filosofía de la educación.

Por último, para la educación solo daremos una breve intuición, tratando de asirla más que con unas ciertas categorías, con nuestra intención de comprender este fenómeno dinámico y a la vez ejemplar. La educación tiene varias de las características ya mencionadas; multidimensionalidad, dinámica, exigencia social, arte, disciplina constante, aplicación práctica, y a pesar de que sea difícil imaginar, también tiene una dimensión estática, pues a pesar de estar en constante evolución, existe en su “qué” una dimensión que permanece inmóvil y que sirve de paradigma a las generaciones siguientes.

Sobre la educación actual.-

La educación no es solo un fenómeno social.

A pesar de que la misma pueda ser explicada a través de la sociología como lo hace Durkheim, las descripciones son inadecuadas pues omiten muchas esferas dimensionales pertenecientes a la educación. La educación está coligada ineludiblemente a la sociedad y podemos sentir la tentación de explicarla únicamente bajo las categorías de esta ciencia, sin embargo estaremos frente a una perdida de datos y consideraciones que la sociología no hace. Las teorías sociológicas coinciden fundamentalmente en que la vida social demanda constantemente un tipo de hombre, un ideal de individuo educado. Dicho ideal es suplido por las instituciones educativas de la época. Estamos ante un mecanismo en el cual el hombre es creado a partir de las necesidades sociales y a partir del condicionamiento social imperante. Ya Foucault decía que el saber de una época era precedido incluso originado por una ruptura epistémica en “Las palabras y las cosas”. No deberíamos sorprendernos mucho de notar que la educación parece estar al servicio de las necesidades de la sociedad y de los quienes detentan el poder como tampoco debemos de mostrarnos reticentes con esta concepción en tanto que las necesidades que se buscan suplir sean las más loables y benéficas para el mundo, para el hombre.

Hoy en día es complicado pensar en un bien para el mundo cuando corre el individualismo por todas partes, cuando se busca sobresalir y triunfar a costa de todo y de todos. Las antiguas definiciones como las de J. Stuart Mill y su utilitarismo quedan además de rechazadas completamente inoperables. El mejor bien posible para la mayor cantidad de personas no es algo fácil de encontrar y sin embargo aquí se propone; ¿por qué?

Muchos de los fallos que se tienen en los sistemas educativos actuales es la imposibilidad de desarrollar integralmente a los educandos, y digo fallos, por que a pesar de que en los últimos años se han ampliado los campos formativos en los niveles educativos, seguimos teniendo como resultado individuos desprovistos de un discernimiento adecuado en el mejor sentido kantiano. El individuo sigue respondiendo a las necesidades sociales y, esta dejando de lado una formación multidimensional, misma que le permite pensar y actuar de una manera más responsable. Una formación integral no garantiza un discernimiento correcto ni una actitud crítica o positivamente reformadora. La formación integral debe evolucionar al grado de multidimensional. Tener en cuenta todos los niveles psíquicos, emotivos, reflexivos, lógicos, familiares, epistemológicos etc. Pero, sabemos que esta es tarea ardua, y que las instituciones no siempre tienen ni el material ni las herramientas necesarias para poder ofrecer esta clase de educación.

Frente a nosotros se presenta el problema mencionado. Sin embargo, atendamos un poco a lo que venimos recalcando anteriormente, la multidimensionalidad y dinámica de la educación. Estás dos características ofrecen una vía de posible solución a nuestro conflicto actual. Es decir, nos vemos ante la imposibilidad de ofrecer una educación completamente multidimensional por que tratamos de darla desde una sola dimensión, desde un único nivel educativo; desde las instituciones educativas. La escuela difícilmente abarcará todas las dimensiones en las que vive el hombre, el individuo, y podemos pensar que esto es una batalla perdida. Sin embargo al momento de iniciar la reflexión hemos tomado como lugar privilegiado la filosofía, hecho que no ha sido en vano. La filosofía nos da la oportunidad de acceder a infinidad de consideraciones y de categorías, de dimensiones y de dinámicas, de estaticidad y de conceptos. El ofrecimiento que hace la filosofía al educando es el de armarlo con la mayor cantidad de categorías de todas las dimensiones posibles para provocar su buen discernimiento y desarrollo. Este ofrecimiento puede y debe de ser expresado en las instituciones educativas. La filosofía desarrolla un espíritu analítico y más que otra cosa una toma de postura. La incapacidad del individuo de notar su inserción en la estructura social y de verse afectado y hasta cierto punto condicionado negativamente por las exigencias que la sociedad le hace a su educación, provoca un adormecimiento en la consciencia colectiva, un adormecimiento que otorga mayor control al movimiento social, y un menor control a la voluntad del individuo. Si antes no había mencionado la dinámica existente entre individuo y sociedad, es un buen momento para hacerlo, pues existe como diría Foucault, un juego de poder entre quien es parte del organismo y el organismo propio. De alguna manera, la sociedad se presenta como un ente creado por el hombre que ha adquirido vida propia, y una inercia alejada de la voluntad humana. Pero, esta movimiento es propiciado solo por el adormecimiento de la consciencia humana, adormecimiento provocado por una educación hasta cierto punto deficiente que solo se ha abocado a suplir las necesidades más utilitarias (en el sentido capitalista) del mundo occidental. Un ejemplo claro son las deficiencias actuales en la educación, provocadas por un proceso histórico que exige cada vez más un mundo capitalista y competitivo. Lo anterior deja con un acceso deficiente a la información, educación y recursos a la mayoría de la población. La competitividad provoca egocentrismo y un sentido inexistente de comunidad, adquirí las mejores oportunidades se vuelve privilegio de pocos. La diferencia de de estas oportunidades desemboca en una diferencia de logros, situación que distancia más a las clases ya distanciadas. Un distanciamiento de clases y de logros, provoca la creación de dimensiones y realidades distintas en donde la educación no es ni igual ni equitativa, y donde las oportunidades van decreciendo poco a poco. Una manera de regresar un poco o comenzar a eliminar esa diferencia es impartir un pensamiento analítico, multidimensional y dinámico, es decir, filosófico, en todas las instituciones pedagógicas y en todos los niveles, sin importar que pertenezcan a grados y clases sociales distintas.

En resumen: La pedagogía impartida en las instituciones educativas nacionales tiene las carencias de siempre y los métodos fallarán en tanto se postulen como métodos estáticos frente a un individuo dinámico.

Reformar el sistema educativo, no necesariamente implica reformar la educación, sin embargo, para poder reformar la educación, tenemos que partir desde la reforma de los sistemas pedagógicos en una especie de circulo dependiente. La introducción de un pensamiento dinámico y multidimensional otorgará al individuo las herramientas necesarias para discernir con completa claridad.

No estamos tratando de “hacer o crear” un tipo determinado de hombre, sino de ofrecer y cargar en todos; las herramientas necesarias para un correcto discernimiento y desarrollo.

Conclusión.-

Describir estados para la filosofía ya no es suficiente, la descripción de dichos estados no los cambia solo nos permite conocerlos, la ventaja es poder manipularlos, y el día de hoy tenemos procesos, métodos y técnicas que nos permiten lograr este objetivo.

Dentro de el ámbito educativo, podemos apelar a la multidimensionalidad, misma que ha de ser entendida con un pensamiento complejo, un pensamiento no lineal despojado de categorías clásicas, Sin embargo, el primer paso para acceder a el pensamiento complejo es darnos cuenta del lugar en donde estamos insertos, es decir, incluirnos a nosotros mismos en la dinámica cambiante y mantenernos firmes en el torbellino del devenir.

Los problemas principales en la educación actual son la desigualdad y la falta de oportunidades, misma que crea falta de resultados, es decir traducido a un lenguaje sociológico, individuos que no suplen las expectativas y necesidades sociales. Desprendernos de estas concepciones sólo será posible cuando tengamos un pensamiento analítico, multidimensional, y dinámico, o lo que es lo mismo; filosófico. En una opinión personal, la filosofía debería de ser enseñada (si es que se quiere tomar consciencia de esta estructura social y las relaciones ya mencionadas) en todos los niveles educativos. Afortunadamente, la pedagogía nos ofrece las herramientas adecuadas para ofrecerla a todo tipo de educando, y es ahí en donde debemos poner nuestra atención.

La meta es armar al hombre con la mayor cantidad de categorías de todas las dimensiones posibles para provocar su buen discernimiento y desarrollo.

jueves, julio 16, 2009

Camenilú y los chicharos podridos

Bajo la matizada sombra se encuentra Camenilú, concentrado en poner todos y cada uno de los segundos que pasan bajo su memoria, en un deseo desesperado por recordar.

martes, mayo 26, 2009

Octavio

Al dar vuelta en la esquina de un callejón oscuro, Octavio se ha percatado de que ya no lo siguen. Maldice su la suerte de haberse involucrado con semejantes personas, pero no hay tiempo para lamentarse. La necesidad (en su momento), había sido más grande que su miedo a padecer lo que hoy es realidad.

Agotado por la carrera, se ha recargado en una de las paredes de baldosas húmedas y mohosas del callejón. Un leve pero perceptible olor a caño sale de la coladera que está cerca de su pie izquierdo. La lampara de la calle refleja unas tenues luces que le hacen pasar inadvertido. Aquí estará seguro por algunos momentos. El tiempo suficiente para descansar y retomar fuerzas por si necesita emprender la huida de nuevo.

Octavio suda, y su corazón palpitante comienza a atenuar su ritmo, poco a poco recobra la calma, aunque sabe que en cualquier momento tendrá que salir. No puede quedarse ahí por siempre (él así lo desea). No se atreve a imaginar si sus perseguidores le siguen esperando o le han dado por perdido. No, -ellos jamás harían eso- piensa, ellos le buscarán por todos los lugares de la tierra hasta que le hagan tragarse sus propios testículos, o hasta que le vean muerto. Finalmente no hay mucho de donde escoger. Esas personas no actúan racionalmente.

A sus treinta años comienza a recordar tiempos más afortunados, aquellos antes de unirse a lo que sería su perdición y su juicio final adelantado. Le agrada revivir los días cuando radicaba en Michoacán, en una ciudad llamada Uruapan, que no era para nada grande, ni siquiera figuraba de manera importante en las celebraciones nacionales de no ser por una feria del “Aguacate”. Su parque principal era carente de toda atracción y no había mucho que ver ni mucho que visitar. Esto no le molestaba de ninguna manera pues nunca había sido aficionado a la diversión. Lo único rescatable a sus ojos, era el parque nacional; una pequeña área verde preservada por el gobierno, que recibía la visita de turistas todo el año. Era un lugar al que le gustaba entrar de vez en cuando a perderse entre la multiplicidad de senderos y maleza que adornaban el paisaje. Paseaba y miraba a las personas de manera atónita. A veces, le gustaba preguntarse qué sería aquello que había dentro de sus ojos, dentro de su mente, en sus propias vidas.

Ahora, el deseaba con tanta desesperación que alguien pasara a su lado y se preguntara qué era lo que había dentro de el, qué sucedía con su vida. Deseaba que le mirasen a los ojos y que hubiese algo más que la maldita soledad que alrededor suyo. -¡Que alguien me socorra!- pensaba, -así sea con su simple presencia-. De esta manera tendría un pretexto para compartir su maldición con la desafortunada alma y hacerle cómplice de su desgracia y de su condena.

Nadie pasaba, el callejón seguía desierto, a diferencia de esos pasajes en el parque con cientos de turistas recorriendo sus sinuosos andares, topándose con él a cada paso, haciéndole casi imposible caminar. Hoy no había quien le impidiese el paso, pero no quiere correr. No desea salir a la luz, es probable que un pedazo de plomo escupido por el revolver pueda incrustarse en sus tobillos. Sabe que no van a matarlo instantáneamente, sino que, una vez inmovilizado, van a torturarle, van a hacerle tragar sus propios testículos. Eso fue lo que le dijeron. Un tipo con la barba a medio crecer, que de hecho no tenía más vellos que un chico de dieciséis años le había jurado que podría correr hasta las cuevas del fondo del mundo y que ahí mismo le alcanzaría pues al patrón no le gustaban las traiciones, y menos las de los patanes como él. Pues bien recordaba que nunca le habían calificado como algo mayor a un gusano.

En el momento de su huida se sentía como tal, como un misero animal que no llegaría hasta la próxima esquina sin que le pisoteen y le destripen. Como una simple larva que no tiene mas derecho a vivir que un insecto cualquiera. Su vida dependía de que le encontrasen y de la misericordia del patrón. Una persona que ni siquiera sabía su nombre. Vaya suerte.

Mientras pasaban los segundos su mente se perdía inconscientemente en las más inútiles consideraciones, pues es posible que como medio de supervivencia su propia naturaleza le haya proveído de ese dispositivo para evitar que cayera en la locura y saliera a la calle a armar un alboroto. Una de estas inútiles consideraciones, era un recuerdo de un momento en el que se encontraba sintiendo los pétalos de un tulipán. Cosa no muy extraña, pues a Octavio le agradaba sentir la textura de casi cualquier cosas que se le presentaba frente a el, así fuese un pedazo de papel que encontraba a media acera. La flor tenia una textura suave según él recordaba, con unos pequeños pliegues que casi nadie percibiría a menos que prestase mucha atención. Era demasiado fácil recorrer sus yemas por aquellos pedazos de algo que semejaba al papel encerado. Corrían como patines en el hielo, como cuando uno de nosotros pasa el dedo por encima de una barra de mantequilla, con esa sensación que no es ni cálida ni fría, solo suave y fácil de percibir. El tulipán mostraba unos colores brillantes a pesar de ser en su mayoría amarillo. Octavio detestaba el color amarillo, le recordaba la hepatitis sin que él supiera porqué. Pero podía soportar el asco que le provocaba cuando veía la parte superior del pétalo, donde este termina y el angustioso color se transformaba en algo mas suave, hasta llegar a una blancura casi transparente. El tallo era verde, cosa que agradecía pues así no soportaría tanto colorido hepático. Para él, era simplemente maravilloso, la textura, el color (a pesar de ser amarillo) y el olor que, si bien no era algo sobresaliente, era lo suficientemente decente como para pasar por una planta cualquiera. Aunque según Octavio, esto último era lo que le brindaba esa sensación de que la flor estaba viva, el olor.


Octavio se ha dormido, y no por gusto o por un desmayo. Sus “superiores” le han encontrado y a diferencia de lo que él creía, le han dado muerte inmediatamente. Al parecer el patrón no tiene mucho tiempo que perder.

Un agujero le cruza el cráneo.